Al terminar la
velada, una fuerza inexplicable les impide a los invitados retirarse del evento
por su propia voluntad. No pudiendo salir de la casa y sin que ninguna fuerza
visible se los impida, comienzan a aparecer (y a padecer) todo tipo de asperezas
entre ellos, brotando la irritabilidad y aflorando los verdaderos sentimientos escondidos.
Luis Buñuel dirigió en 1962 “El ángel exterminador” (L´ange exterminateur). Dicho director en un principio se opuso a rodarla en México y con actores mexicanos, él hubiera preferido París o España para asemejarse más al estereotipo. Fue rodada en una semana y con un presupuesto bajísimo.
Luis Buñuel dirigió en 1962 “El ángel exterminador” (L´ange exterminateur). Dicho director en un principio se opuso a rodarla en México y con actores mexicanos, él hubiera preferido París o España para asemejarse más al estereotipo. Fue rodada en una semana y con un presupuesto bajísimo.
En la película hay
escenas que se repiten y nunca es explicado el por qué los invitados no pueden retirarse por su propia voluntad. El director nunca quiso explicarlo, quizás porque
no tenía explicación alguna y quedaba a la libre interpretación del espectador.
Tal vez, las escenas que se repiten son metáforas asimiladas a las conductas
reiteradas por parte de cierta clase de personas, que muy difícilmente lleguen
a cambiar sus actitudes. Esta pequeña “venganza” del director (detestaba a la
clase burguesa profundamente) incluye hambruna, una crítica feroz a la formación
burguesa, relata a perfección las reacciones en los procesos de deterioro físico
y psíquico ante situaciones extremas, realza las malas conductas del
patriarcado y deja al descubierto la falsa moral cristiana.
Surrealismo en
estado puro, donde no hay que ver más allá ni descifrar mensajes secretos para descubrir
la verdadera esencia de las personas.
Originalmente el film se titularía "Los náufragos de la calle Providencia" pero al director le pareció muy extenso el titulo.
"El ángel exterminador"
Año 1962 / Dir: Luis Buñuel




