Por fin, autorizada

Tras la apertura democrática Argentina en el año 1983, muchas películas fueron finalmente liberadas. Nos encontrábamos con las estrenadas a gran distancia de su realización, las de títulos engañosos con el fin de atraer a los ávidos por mirar algún pezón fugaz, y también con algunas piezas inspiradoras de una cinefania contemporánea. Todas necesitaban su gran publicidad para obtener mas espectadores aún. 

La inexistencia de las redes sociales, o las comunicaciones menos expeditivas de la década, daban lugar a la gráfica ingeniosa. 

Acertadas o exageradas (en ocasiones engañosas), conseguían que sea casi inevitable la tentación de sacar una entrada.



Mandatos derribados: Otra historia de amor

Falleció Arturo Bonín.  En el año 1986 y post dictadura mediante fue protagonista en la primera película argentina con una historia abiertam...