Considero que se
trata de sumergirnos en el mundo que queramos e imaginado como queramos.
Entiendo y elijo no subestimar ningún tipo de lectura.
La revista
STATUS fue editada a fines de los años 70s. Confinada a ser una publicación
meramente “masculina” (aclarado en su portada y hoy casi impensada esa mención)
camuflaba a la belleza femenina en páginas con cuentos y notas relacionadas a cierto “nivel” de vida sugerido
al género masculino. Válidamente puede interpretarse como una mera excusa para apreciar
algunos cuasi desnudos promocionados entre sus artículos, recordemos que regía
la transición pre democracia y ciertas publicaciones estaban en el ojo de la tormenta. Las chicas de STATUS estaban permitidas. Quizás por lo sutil de aquellas fotos entendidas como provocativas. Lo que
pocos vieron de STATUS, sin desmerecer aquellas bellas mujeres, fue su maravillosa relación con las palabras y, en
muchos casos, lo interesante de sus artículos. Aquí rescato algunos fragmentos:
La historia del café contada con mucha data y anécdotas de lujo
El reportaje sensato a Dalí
El exquisito vocabulario
El erotismo desde la palabra
Definición del diablo de Goethe
Esos cuentos..
El 80% de sus chicas eran morenas, una bendición anti racista ante una plaga de publicidades y estereotipos de la época.







